La mágia de los primeros días de vida

Los bebés cambian increíblemente rápido. Ese recién nacido que hoy duerme acurrucado, con sus rasgos tan delicados y únicos, en pocas semanas se verá distinto. Por eso, las sesiones newborn se realizan idealmente dentro de los primeros 15 días de vida, cuando aún conservan esa postura fetal, piel suave y expresión serena.


Capturar esos primeros detalles es guardar para siempre un instante que pasa volando. Son días que no vuelven, pero que pueden quedarse contigo a través de imágenes llenas de ternura, amor y memoria.